Intel, compañía con sede en Santa Clara (California, Estados Unidos) y actualmente el mayor fabricante mundial de microprocesadores, y la Comisión Federal de Comercio (FTC), han alcanzado un acuerdo respecto a la demanda antimonopolio que el máximo órgano encargado de velar por la libre competencia en Estados Unidos interpuso contra Intel por llevar a cabo una camapaña destinada a eliminar toda competencia dentro del mercado.
Los termino de dicho acuerdo establecen que Intel no podrá exigir que los fabricantes de ordenadores adquieran microprocesadores exclusivamente de Intel, y por tanto no podrá tomar represalias contra aquellos usuarios que opten por adquirir tecnología de otros proveedores. Igualmente se requiere a Intel que proceda a la modificación de sus acuerdos de propiedad intelectual con compañías de la competencia como por ejemplo Advanced Micro Devices (AMD), compañía con sede en con sede en Sunnyvale (California, Estados Unidos) y segundo mayor fabricante del mundo de procesadores para PC, lo que debería originar que los microprocesadores de otros fabricantes puedan operar con los microprocesadores de Intel. Desde la propia Comisión Federal de Comercio (FTC) se ha subrayado que el acuerdo alcanzado se circunscribe tanto gráficas como los procesadores centrales.
Intel acusada de prácticas monopolísticas
La Comisión Federal de Comercio estadounidense (FTC) acusó a Intel de llevar a cabo una estretegia destinada a privar a los consumidores de elección en el mercado de microchips. El propio órgano regulador en Estados Unidos sobre prácticas antimonopólicas estadounidense indica que Intel habría diseñado una política destinada a relantizar la entrada de productos que Intel consideraba competitivos y por tanto ponían en serias dificultades su monopolio en el mercado de microchips. La Comisión Federal de Comercio especificó que Intel rediseñó en secreto software esencial, de manera que de forma deliberada frenó el desarrollo de procesadores entre sus competidores. El órgano regulador sobre prácticas antimonopólicas en Estados Unidos añade en su acusación que la compañía comunicó a los consumidores que dicho software tenía un mejor funcionamiento en las CPU fabricadas por Dell que en las de sus rivales, pero según la Comisión Federal de Comercio estadounidense (FTC), Intel evitó comunicar a cuáles eran las diferencias existentes.
Jon Leibowitz, director de la Comisión Federal de Comercio (FTC), a través de una declaración escrita, manifestó que es voluntas del organismo el velar por la libre competencia en el mercado y tomarán todas las medidas necesarias para obligar al cumplimiento de la legislación vigente sobre libre mercado. Por su parte Doug Melamed, abogado de Intel, indica que este acuerdo alcanzado entre la compañía que representa y la Comisión Federal de Comercio (FTC) proporciona un marco que les permitirá continuar compitiendo y proporcionando a sus usuarios la mejor oferta posible en relación con sus productos. Doug Melamed añade que el acuerdo alcanzado con la Comisión Federal de Comercio (FTC) estadounidense supone para Intel dejar atrás un litigio que había ocasionado gastos y distracción para la compañía.














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