Facebook, compañía con sede en Palo Alto (California, Estados Unidos) fundada hace tres años por el entonces estudiante de Harvard Mark Zuckerberg y actualmente, según los últimos datos conocidos, primera comunidad virtual estadounidense por delante de MySpace, de News Corp, ha hecho público, con la intención de desmontar una acusación en una caso legal que se remonta al año 2010, unos doscientos correos electrónicos que se cruzó, durante sus años de estudiante en la Universidad de Harvard, Mark Zuckerbeg con un diseñador de webs que le reclama en los tribunales la propiedad de la mitad de la popularísima red social que ya sobrepasa los 850 millones de usuarios.
La defensa jurídica de Facebook en este caso presentaron ante un tribunal de Búfalo (Nueva York, Estados Unidos) una petición para desestimar el litigio judicial presentado por Paul Ceglia. Según detalla el prestigioso diario estadounidense The Wall Street Journal y detalla minuciosamente Facebook, los abogados de la red social más grande a nivel mundial acompañan la petición con más de dos emails que Zuckerberg y el diseñador se enviaron en 2004.
Demanda presentada en verano de 2010
Fue sobre inicios del verano del año 2010 cuando el diseñador de webs Paul Ceglia interpuso una demanda ante los Tribunales reclamando la mitad de la propiedad de Facebook. La demanda incluía i parte de la correspondencia que Paul Ceglia aseguró haberse cruzado con el entonces estudiante en la prestigiosa Universidad estadounidense de en Harvard, Zuckerberg. Sin embargo los agobagos de Facebook han presentado una batería de correos en los que no consta ninguno de los mencionados por el diseñador de webs. Facebook señala que se trata de una falsificación el supuesto contrato presentado por Ceglia y que toda la querella es una auténtica mentira ya que, según argumenta el equipo jurídico de Facebook, Paul Ceglia habría falsificado también algunos de los correos electrónicos.
The Wall Street Journal detalla que en la documentación presentada por Facebook se percibe una relación tensa entre ambos y se puede observar a un Mark Zuckeberg enfadado y molesto con Ceglia quejandose de haber recibido sólo 9.000 dólares de los 19.500 dólares que asegura Mark Zuckeberg había pactado con el diseñador por el trabajo que realizó de un proyecto llamado “StreetFax” durante los meses anteriores. En uno de los correos electrónicos, fechado el venticinco de enero de 2004 y justo días después dellanzamiento de Facebook, el actual presidente de la red social le comunica a Ceglia que no continuará trabajando con él ya que ha decidio emprender una carrera profesional.
La defensa jurídica de Ceglia por su parte presentó al Tribunal un documento Word con los correos electrónicos mencionados, mientras que la defensa de Facebook considera que pone en evidencia que es un fraude obvio” en la última moción que la ausencia de esos correos en su versión original. La defensa juridíca de Facebook destaca que en uno de sus mensajes, fechado el tres de febrero de 2004 a las 10:30 horas, Ceglia felicita a Zuckerberg por el lanzamiento de Facebook y diciéndole que se observa fenomenal la web pero a la vez recordándole que es históricamente imposible porque precisamente se lanzó ese día por la tarde la web Facebook.
Ceglia pidió expresamente al Tribunal que le reconocieran como propietario del 84% de la red social, porcentaje que rebajó después al 50%, y asegurando que el actual Consejero-Delegado de Facebook le solicitó desarrollar una web, que llevaría el nombre de The Face Book, dirigida a los estudiantes de la Universidad de Harvard y cuyo funcionamiento sería muy parecida a una memoria anual virtual de los estudiantes. Ceglia supuestamente realizó una aportación de mil dólares para el desarrollo de la página, que más tarde se convertiría en Facebook, a cambio de hacerse con la mitad de la propiedad de The Face Book.
El Tribunal, durante el pasado mes de enero del presente año, impuso una multa de cinco mil dólares a Ceglia por no haber permitido por la razón que sea el acceso a sus cuentas de correo electrónico como le había ordenado Leslie Foschio, jueza que investiga el caso, ignorando así las claras órdenes del tribunal.



